Guajiro natural de Cuba y para el mundo

Escrito por Ailén Almarales

PoloComponía con una mezcla de géneros, como un ajiaco, tomando de referencia los ritmos que iba conociendo, así fue formando un estilo bien propio con temas sobre sucesos personales o ajenos impregnados de elementos campesinos: La yunta de buey, el olor del carbón, el aroma del batey.

Ese era Fernando Borregos Linares, el guajiro natural, ¡Polo Montañez! Genéricamente, se vinculaba a distintos tipos de sones, guarachas o piezas cercanas a la canción. Es así como se aproximaba a un examen musical de las piezas de alguien que componía sin saber escribir las notas musicales de sus obras, de modo que tenía que contratar a un transcriptor cada vez que concluía una melodía, o memorizarla en un esfuerzo grandioso.

Las temáticas preferidas de Montañez eran sobre las relaciones amorosas, la figura femenina y la popularidad artística. En menos de tres años y con solo dos discos grabados, Polo  saltó a la fama y se convirtió en ídolo popular en Cuba, gracias, entre otros detalles, a su sencillez y a un carisma que cautivaba. Su esencia campesina, que defendió incluso en los sitios más citadinos de dentro y fuera de la Isla, ayudó a fomentar esa especie de veneración que le profesaban.

El 20 de noviembre de 2002, en viaje de regreso de ciudad de La Habana hacia San Cristóbal, impactó su auto contra un camión en la zona conocida por La Coronela, resultando gravemente herido. El 26 de noviembre falleció dejando un gran dolor entre todos los seguidores de su contagiosa música, su obra quedó para la historia de la música popular cubana.

Nadie olvida al guajiro natural que por amor era capaz de bajar un montón de estrellas, pidiendo salud y prosperidad por un nuevo año, quien pedía canten conmigo canten, y se preguntaba dónde estará mi flor pálida.

 

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