Petróleo: testimonio de una aventura secreta

Manuel_Oliva_Sirgo_historiador_y_escritor_del_libro_11Una historia interesante y desconocida para muchos habitantes del municipio de Palma Soriano perteneciente a la provincia de Santiago de Cuba presentó Manuel Oliva Sirgo, historiador de dicha ciudad en su libro Petróleo: testimonio de una aventura secreta.

Un hecho singular ocurrió en la ciudad de Palma Soriano. En el año 1956 un grupo de norteamericanos estuvo durante algunos meses perforando un pozo de petróleo, luego de varias jornadas lo sellaron y se marcharon en completo silencio. La posible existencia de un yacimiento petrolífero en el territorio pasó a la tradición oral de los coterráneos y los sueños de que apareciera llevaron a los autores de este libro a investigar el comentado hecho. Por esta razón fue irresistible entrevistar a Manuel Oliva Sirgo Máster en Ciencias en Historia, presidente de la Unión de Historiadores de Cuba y nombrado historiador dicho municipio.

¿Qué lo incentivó a interesarse por realizar esta investigación?

Yo nací con el espíritu de investigar porque siempre, de niño, me gustó saber de todo, preguntar por todo. Yo vivía en La Habana con mi familia y a principios del año 1957 decidimos venir para Palma Soriano. Cuando llegamos aquí se escuchaban muchos rumores de que en varios lugares del río había petróleo y yo escuchaba “en Palma hay petróleo”.

Mapa_de_Palma_que_ubica_el_pozo_de_ptróleoYa a finales de los 70 cuando estaba casado, vi en el patio de la casa un remo, le pregunté a mi suegro Clodomiro Gallardo González y me contó que él poseía un bote con el cual salía a navegar en la posa La Caimita que quedaba justo detrás de su casa.

En esos momentos me surge la duda pues en aquel lugar no había esa gran posa y él me afirmó que era tan profunda que los americanos del pozo petrolero tomaban el agua de allí. Entonces entendí a qué se debían los comentarios de los palmeros y sorprendido quise saber la historia.

¿Cómo fue la investigación?

En ese tiempo yo estaba a mediados de la carrera de Licenciatura en Historia y se me ocurrió comentarle a David González mi amigo y compañero de estudios, lo que me había dicho Clodomiro.

Él me dijo que era verdad porque su familia vivía en los altos de la loma de El Catalán, barrio conocido hoy como los Coquitos y desde allá se veían en la noche las luces de la torre encendidas y entonces decidimos comenzar la investigación, para nosotros era como una especie de prueba de fuego. Empecé entrevistando a Clodomiro quien me fue dando referencias sobre otras personas que se habían relacionado con los americanos.

Imagen_tomada_del_libroLuego de arduas semanas de búsqueda comenzamos a encontrar los testigos que en aquel año trabajaron con la Cavelier Petroleum Company y sabían qué había de cierto en el asunto del pozo y sus resultados.

Conversamos con Felipe Álvarez Tassé conocido como “Pipe” quien trabajo allí, les servía meriendas y limpiaba los trailers, él nos contó muchas historias, también nos mencionó a Yenyo González quien fuera como jefe de suministros para los norteamericanos. Fuimos al lugar y aún quedaban los cables y las lagunas. Entre él y otros logramos reunir mucha información e incluso, conocimos de otras historias de la zona en esa época.

¿Cuáles fueron los resultados?

Logramos recopilar un video que había tomado el doctor Sergio Ruesga cuñado de Yenyo, con una cámara Kodak de aficionados, una secuencia de los norteamericanos perforando en el pozo, la grabación ya mostraba deslucimiento de los colores en algunas, pero aun así se logró ver en el primer plano un camión grúa realizando movimientos para levantar la torre que había sido armada en secciones sobre el terreno.

Se veían perfectamente a los cubanos y norteamericanos en ropa de trabajo y con cascos bajo el ardiente sol palmero. Ya después se pudo ver, muy desgastada en los colores y semiquemada, la imagen de los enormes motores que movían las perforadoras, tuberías almacenadas y humo negro que salía de los tubos de escape. Muchos de los testigos decían que sí habían visto petróleo y gas salir del pozo.

Luego de meses de investigaciones decidimos dar a conocer los resultados de la investigación al Consejo de Estado de nuestro país. El sobre con nuestra misiva llevaba junto con el sello, las ilusiones de que todo hubiera sido cierto y no un engaño de los norteamericanos. La carta fue reenviada al Centro de Investigaciones Geológicas.

Cuál no sería la sorpresa nuestra al recibir, a principios de febrero de 1987, un sobre con el membrete del Ministerio de la Industria Básica. En la carta decía que efectivamente conocieron de la existencia del pozo y toda su información. Esta perforación fue ejecutada en el año 1956 por la compañía Cavalier Petroleum Corporation, con categoría de búsqueda. Se perforó desde el 20 de septiembre de 1956 hasta el 13 de noviembre de este mismo año. El pozo se llama Eugenia No. 23-1.

La perforación alcanzó la profundidad de 1985 metros, presentó manifestaciones de petróleo y gas desde los 408m hasta los 603m. Nos dijeron que la investigación de esta zona estaba aplazada pues estaban obteniendo buenos resultados en la zona del norte del país y no podían cubrir todo al mismo tiempo pues contaban con pocos recursos.

¿Por qué decidieron plasmar esta historia en un libro y cómo lograron publicarlo?

Nos pareció una historia inédita para el pueblo de ´Palma´ y que merecía ser contada. Entonces había un concurso de literatura provincial, yo pertenecía al taller de literatura municipal y me pidieron que hiciera un trabajo de testimonio de esa investigación. David y yo lo hicimos, lo enviamos y alcanzamos un premio.

Luego terminamos la carrera, ambos comenzamos a trabajar y al cabo de los años, ya para los 90, David me propuso hacer el libro y presentarlo a una editorial que había abierto en ´Santiago´, lo preparamos, lo presentamos y fue aceptado. El libro salió en el 2004, se hicieron varias presentaciones y se agotó rápido. A la población le gustó mucho pues muy pocos sabían de la existencia del pozo petrolero.

Años después nos mandaron otras correspondencias donde nos informaban de otras zonas petrolíferas de la región oriental, en el 2014 el investigador que se comunicó con nosotros escribió un libro sobre los yacimientos y manifestaciones de hidrocarburos en Cuba donde aparece Eugenia 23-1.

Y así, aún sigue siendo esta historia poco conocida por los palmeros. Es además, una esperanza para los que la conocen, sobre todo, para los protagonistas del estudio de esta aventura secreta.

Escrito por Ana Teresa Cruz Gallardo (Estudiante de Periodismo)

Tomado de Sierra Maestra

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