INCERTIDUMBRE

Los Estados Unidos vive la mayor era de incertidumbre política en su historia. Así lo refleja el complejo panorama existente en el país. Un horizonte que se pinta bastante controvertido, y aún más cuando los medios tradicionales de prensa se enfrentan a la administración Trump a “camisa quitada” con el único objetivo de poner fin lo antes posible a su mandato.

Esta vez la víctima de los medios norteamericanos no son Irak, Siria, Libia, Cuba ó Venezuela. En esta ocasión la víctima es el mismísimo presidente. Los latifundios mediáticos -como los nombra Ignacio Ramonet- lideran una guerra contra Trump, silenciosa, que no implica lucha armada, pero que causa las mismas mellas.

Todos los días Trump aparece en las portadas de diarios antológicos como el New York Times, The Washington Post ó en primer plano en noticieros de CNN, y la mayoría de las veces las noticias no son tan favorables al magnate.

Los temas son múltiples, pero el que más destaque tiene es Rusia. Una vez Trump llegó a la presidencia, se esparció el rumor de supuestos contactos de su campaña con Moscú. Luego se acusó a su principal asesor de seguridad nacional Michael Flynn de también relacionarse con el gobierno de Putin, lo que ocasionó la renuncia de Flynn. Por si fuera poco se acusó a Trump de filtrar información confidencial al canciller ruso Serguéi Lavrov durante la última visita de éste a la Casa Blanca. Y ahora también se implica a uno de los asesores más cercanos al presidente, su yerno Jared Kushner.

Tras los hilos que tejen el bodrio mediático contra Trump están las élites de poder de los Estados Unidos, personas asociadas al establishment que ven en Trump una amenaza a sus intereses. Pero hay que resaltar que aunque en la nación norteña se vive una guerra civil política, la batalla es dentro del mismo sistema. Nadie está pensando en cambiarlo. Simplemente a quien quieren cambiar es a Trump.

Todo esto lo que ocasiona es la infoxiación y la sobreinformación de la sociedad norteamericana que está hastiada de los mismos procederes de la gran prensa norteamericana. Mientras, Trump maneja a su antojo las redes sociales, los newsmedia que según encuestas son la principal fuente de información que prefieren los estadounidenses con un 62%.

Por lo pronto habrá que ver si camina el proceso de impeachment en su contra por supuesta obstrucción a la justicia. Este proceso fue propuesto en el senado tras que el New York Times difundiera que Trump pidió en febrero pasado a James Comey cerrar la investigación sobre su ex asesor de seguridad nacional, Michael Flynn, quien salió del cargo en medio de un escándalo sobre nexos con funcionarios rusos.

Ahora solo caben las preguntas ¿Será Trump sometido a un juicio político? ¿Podrá ser destituido de la presidencia? ¿Apoyará el Partido Republicano a Trump ó optará por ir en su contra? ¿Qué sucederá con el clima político en el país? ¿Cómo afectará esto a las elecciones de gobernadores de 2018? Las respuestas e hipótesis son muchas. Por ahora, solo queda la incertidumbre.

Escrito por Santiago Jerez Mustelier

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